sábado, 15 de septiembre de 2012

Un bufete oferta sus servicios profesionales a los ciudadanos con apretón.


          La coyuntura económica actual plantea nuevos retos, y trae consigo la necesidad de racionalizar los recursos materiales y humanos, no sólo en el sector público, sino también en el privado.

         En esta línea se enmarca la iniciativa del prestigioso bufete de abogados Nogueres&Menauer. “Yo soy de ascendencia alemana, y traslado mi disciplina de vida a la empresa. Los trabajadores saben que aquí se viene desayunado, meado y cagado. En consecuencia, tenemos los servicios del bufete infrautilizados”. Quien así habla es Durry Menauer, socio de la firma.

“¿Quién no ha tenido  en plena calle, un apretón de los que te vas por las trancas? El instinto impele al ciudadano a bajarse la ropa y defecar junto a un árbol, como hacían nuestros ancestros en los núcleos rurales. Pero nos hemos alejado de la vida natural, y los convencionalismos biopsicosociales coartan el comportamiento libertario de nuestro tránsito intestinal. Hemos llegado a defender posturas extremistas, que nos llevan a situaciones absolutamente  surrealistas. Por ejemplo, la sociedad reprueba un hecho consustancial al ser humano como es el expeler gas por el ano en una vía pública. Esto es demencial, señores. ¿Qué tiene de malo un pedo al aire libre? Si es por contaminación acústica y/o ambiental, más lo hacen los coches, y nadie los ha prohibido. Y si es por educación, más adiestrado que un perro no hay nada, y se tiran unos cuescos del demonio”.

Hemos tocado un tema capital para Menauer, pedorro domiciliario confeso desde primero de carrera, en el colegio mayor, donde ganó varios certámenes en esta materia. “Como profesional del Derecho, creo que por este camino vamos mal. Estamos conculcando derechos fundamentales. Se han detectado los primeros brotes de xenofobia fascista, en los que se estigmatiza a las personas que eructan por la calle y a las que tiran papeles al suelo. El otro día en El Ejido, un ciudadano de origen rumano, reo de las circunstancias, se vió obligado socialmente a usar una papelera, después de consumir un refresco de lata. Afortunadamente, había cerca un grupo de librepensadores, que no sin dificultad, rescataron la lata del cubo amarillo, y pudieron devolverla al suelo, como se ha hecho toda la vida. El pobre inmigrante aprendió la lección y nunca olvidará que las cosas se tiran, y ya las recogerá el barrendero, que para eso le pagamos”.

Nuestro interlocutor se ha ido por las ramas, pero espontáneamente vuelve al tema principal. “Vas por la calle y debutas con unas imperiosas ganas de orinar: Primero te enfadas, porque piensas que hace diez minutos en casa lo intentaste preventivamente y no salía nada. Después buscas el primer bar que tengas a mano. Entras y no revelas tus verdaderas intenciones, porque te da un palo tremendo. Pides una consumición que no te apetecía. No obstante te la bebes, porque te van a cobrar un huevo. Ya venías meándote con lo que después de echarte dentro el cocacolo con hielo, estás a punto de reventar. Quieres preguntar dónde está el baño, pero el camarero de la barra está adiestrado para no contactar visualmente contigo a no ser que le vayas a pedir una nueva bebida, o en su detrimento la cuenta. Después de mucho rato consigues que te diga el consabido “Al fondo a la derecha”. ¡Los cojones! Entras en un laberinto de pasillos, escaleras y más pasillos donde en cualquier momento te puede aparecer el minotauro.
Por fin ves la pancarta de “Último kilómetro para meta”, pero estás muerto porque el cerebro es traicionero, y cuanto más cerca intuye el momento, más incentiva el deseo miccional. Llegais a la puerta, henchidos tú de felicidad y tú vejiga de orina. Como ya nunca pone simplemente señoras o caballeros, sino que hay un código cifrado, o si el local es muy pijo, una secuencia numérica, echas mano de tus rudimentarios conocimientos de lenguaje de símbolos. No puedes más, así que te la juegas a pito pito gorgorito. Abres la puerta de la derecha, y cuando localizas visualmente un meódromo, aparece la señora de la limpieza, que te espeta un cortante: “Está mojado. Vuelva en cinco minutos”. Ni de coña. Te metes en el baño de mujeres. Tres puertas cerradas, y detrás de ellas el paraíso en forma de pertinente inodoro. Tocas en la primera, y una voz tan varonil como la tuya te dice. “Ocupado”. Das en la segunda, y en medio de una sinfonía de lascivos gemidos, traduces un sonido entrecortado: “Ocu … pa … doooooo”. Tercera y última. Dos golpes. No hay respuesta. Para dentro. Aquello parece el retrete de Trainspotting, pero … no hay dolor. Como es el de señoras, al menos hay papel. Bajas la cremallera, te acomodas el miembro y … no sale nada. Se te han pasado las ganas. Hay que joderse. Imposible pero cierto. Te vas cabreado y sin dejar propina”.
 
                 

Durry Menauer sonríe y empieza a hablar como un abogado: “En Nogueres&Menauer somos sensibles a esta problemática, y aportamos soluciones acordes a nuestro tiempo. Contamos con un servicio de señoras, uno de caballeros y otro adaptado para discapacitados, totalmente amueblados, interiores pero muy luminosos. El de señoras tiene vistas al mar. Todos llevan de serie, tecnología domótica de última generación. Cualquier viandante podrá disponer de ellos de forma absolutamente gratuita. El inodoro cuenta con un dispositivo de hidromasaje y secador de pelo, de lo más útil en clientes con hemorroides. En cada habitáculo hay quiosco de prensa y tienda de recuerdos. La comercial es ciega, así que usted puede aliviar sus necesidades fisiológicas sabiendo que su privacidad está a salvo. En la puerta hay una pantalla táctil donde el cliente potencial puede acceder a la web del bufete, e informarse acerca de nuestros productos mientras está “a lo suyo”. Buscamos una experiencia única, facilitada por un sutil hilo musical en el que destaca una versión instrumental del celebérrimo tema de los Toreros Muertos, “Mi agüita amarilla”. Entre los acordes de esta pieza clásica, nuestro equipo de psicólogos ha intercalado mensajes subliminales, todos ellos pertenecientes al imaginario colectivo: “Si te la meneas, te saldrán granos”, “Después de la faena, tira de la cadena”, “Esto es un bufete, caga y vete”, o el clásico “Mea feliz, mea contento, pero por favor hazlo dentro”.

Ojalá cunda el ejemplo entre los emprendedores españoles, y el caso de Nogueres&Menauer sea sólo el primero de muchas historias tan sencillas y humanas como esta. VanityFreakNews.

 

sábado, 8 de septiembre de 2012

Un aventurero español llega a la Cumbre del G20 en pelota picada.


         Ramón Tañero es el máximo exponente del alpinismo a nivel mundial. Con seis meses de edad, se subía sólo a la trona. Con año y medio, alcanzaba la mirilla de la puerta de casa, para espiar a sus vecinas. Y con tres, trepaba hasta el altillo de la alcoba de sus padres, donde su progenitor guardaba las revistas guarras. Ya en la adolescencia, fue el primero en coronar desnudo y sin oxígeno el Cerro Garabitas, cota elevada sobre el nivel del mar la friolera de 677  metros.

         Posteriormente vendría la gloria. Ganó por oposición una plaza de oficial administrativo de tercera en Correos, y lo destinaron a Guadalajara. El trabajo era cómodo, pero demasiado tranquilo para alguien con espíritu aventurero. Consumía  los días, mientras hacía escalada libre por las montañas de cartas y paquetes allí almacenadas. La calefacción permanentemente estropeada, y el frío alcarreño, generaban unas condiciones climatológicas similares a las de un entrenamiento real. Aquel paraje inhóspito, incompatible con la vida, nada tenía que envidiar al de esos colosos de la naturaleza que tiempo después Ramón conquistaría. Pidió una excedencia, mandó a la mujer y a los niños a casa de los  suegros, en el pueblo, y comenzó a forjar su leyenda. Uno a uno, fue superando en pelota picada los catorce ochomiles: Everest, K2, Kanchenjunga, Lhotse, Makalu, Cho Oyu, Dhaulagiri, Manaslu, Nanga Parbat, Annapurna, Gasherbrum I, Broad Peak, Gasherbrum II, y por último, el temido y no tan conocido, Shisha Pangma.
 
                                    

         Fama y dinero llegaron sin preaviso a la vida de Ramón Tañero. Se trajo a la mujer y a los niños del pueblo, y se entregó a la molicie, aplicándose con fruición a su nueva faceta de figura pública. Pero el reposo del guerrero siempre es temporal. Su pecho albergaba un corazón salvaje que tarde o temprano empezaría a latir de nuevo. Así ocurrió una mañana de domingo, mientras leía con desgana el periódico: Cumbre G20, Los Cabos (México). ¿Una montaña nueva? ¿Un pedazo de Olimpo por colonizar? Ya veía los titulares de la prensa internacional: Ramón, on the road again. Lo primero, vuelta otra vez la mujer y los niños al pueblo. Lo segundo,  mandar un tuit a He Lao, su sherpa tibetano de confianza, que ahora vivía en Mijas, donde se ganaba la vida con el alquiler de burro-taxis. Lo tercero, coger el primer vuelo que encontraron con destino a México.

El resto es historia, como se puede leer en su autobiografía no autorizada: “Llegamos a México D.F. a media tarde. Cuarenta y cinco grados a la sombra. El pobre He Lao estaba derretido, así que lo mandé al hotel. Salí a la calle convenientemente despelotado, y me llamó la atención que por todas partes veía carteles con la leyenda Cumbre G20 Los Cabos. Sin darme cuenta acabé a la puerta de un edificio altísimo, que me recordaba vagamente al Makalu, cuando se sube por la cara sur. Seguí la flecha, y de repente, dos tipos muy mal encarados, con auriculares y gafas de sol, se me echaron encima. Enseguida entendí la situación: Eran los sherpas de la competencia, que querían boicotear mi ascensión. Empezaron a hacer gilipolleces como si supieran artes marciales. Esnobismos europeístas. Una buena patada en los cojones por barba, y ni fujitsu ni leches. Aquellos pardillos quedaron fuera de combate, y con ello, sus mujeres sexualmente insatisfechas, durante una temporadita. Se abrió el ascensor. Entré decidido. Casi sin tiempo para que se cerrara la puerta, aquello empezó a elevarse como la prima de riesgo cada vez que el gobierno anuncia medidas para resolver la crisis. Tercera, sexta, décima, iba subiendo plantas a toda velocidad. Hay que joderse con la modernidad. Toda la vida de Dios, la ley de la montaña ha sido la que ha sido, y ahora los sherpas llevan traje, subes al campamento base en ascensor, y hay aire acondicionado. A bote pronto, de forma rápida y graciosa, como yo razono, concluí que por ese camino nos cargábamos el montañismo.

Planta vigésimo quinta: ¡Cumbre G20! Se abre la puerta y aparece una sala enorme con una mesa oval gigantesca, y veinte personas muy serias, sentadas cada una al lado de una bandera. No daba crédito. Yo, el más grande alpinista de todos los tiempos, era el vigésimo primero en coronar aquella cima. Mi hombría se vino abajo, e inicialmente no me preocupó, porque cuando estás a mucha altura, las partes acras son las que tienen mayor riesgo de congelación, y sólo faltaba que por una erección a destiempo se me quedara el miembro en modo hibernación. Saqué de la mochila mi rojigualda, la enseña nacional de ese gran país sin mácula llamado Esssspaña, y cuando me disponía a clavarla en el centro de la mesa, reconocí al mismísimo presidente Rajoy. Me quedé pasmado, y lo único que se me ocurrió fue empezar a ondear mi bandera mientras cantaba ¡Yo soy españoooool, españooool, españooool, españooool! Se abalanzaron sobre mi otros cinco sherpas trajeados, y no tuve más remedio que aplicarles la misma medicina que a los anteriores. No entendía nada. Me estaban esperando en la cumbre, los mandatarios de los veinte países más ricos del mundo, para darme la bienvenida, y cuando llego, me quieren detener. ¿Pero qué mierda de monte era aquel, lleno de domingueros? Decidí volver a casa.

¡Ni hablar, españolito!, me dijo en alemán una señora gordita, vestida con traje chaqueta. Se me cruzaron los cables, lo reconozco. Al grito Cagoentoloquesemenea, saqué mi piolet y aquello fue como cuando en el pueblo matábamos el marrano. Una carnicería: Vísceras, sangre, y más sangre. Curiosamente no todos tenían corazón, y había tres sin cerebro. Empecé por la teutona, y acabé por Rajoy. Al fin y al cabo, con lo mal que lo estaba haciendo, no lo iban a echar de menos ni en Sanxenxo. Me perdieron las formas, porque con educación se habría arreglado todo, pero es que desde chico he tenido un pronto muy fuerte. Y aquí estoy, en un penal mexicano, condenado injustamente  a cinco cadenas perpetuas, por haber cumplido y hecho cumplir la ley de la montaña, confinado de por vida por ser un patriota español. ¡Arriba Esssspaña! VanityFreakNews.

 

 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Un socorrista fallece en acto de servicio.

      
         Una muerte es la noticia que ningún profesional querría dar, si pudiera elegir. Pero la tristeza es aún más profunda cuando el protagonista del hecho luctuoso es una persona que se dedica a ayudar a los niños. Esta semana hemos conocido el fallecimiento de un socorrista, en acto de servicio.  Efectivos del SUMMA se desplazaron de inmediato al lugar de los hechos, pero sólo pudieron certificar el fatal desenlace.
Blas Pernales, presidente del complejo residencial Los Altos del Deán, se ha erigido en improvisado portavoz del desolado vecindario. Roto por el dolor, habla así: “Como presidente de la comunidad de propietarios, tengo el deber de anunciar que nuestro socorrista, Josué Vazos Gordos, ha muerto. Se nos ha ido un grande, alguien que ha dejado su impronta personal en Los Altos del Deán, y en esa camiseta gris pulguero, que no se quitó desde la inauguración de la temporada el pasado 9 de Junio, hasta el funesto día de hoy. Josué no abrirá la piscina mañana, y tampoco al día siguiente. Ya no podrá cortarse las uñas de los pies, ni explotarse las espinillas de las ingles mientras vela por nuestros pequeños. No habrá requiebros soeces para las adolescentes, ni flirteos indisimulados con las cuidadoras de los niños. Crescencio, el abuelo de Joshua, se quedará sin compañero de mus. La empresa mandará un suplente, y a lo mejor, por fin, tenemos un socorrista.
 
                                             
 El sabía que aquí era uno más. De hecho, estuvimos casi a punto de invitarle dos veces a las barbacoas que celebramos en las zonas comunes. Y más aún, si eramos impares en los partidos de dobles de ping pong, le dejábamos jugar hasta que llegara el vecino que faltaba. Era por encima de todo un hombre fiel. Cuando los de El Encinar del Canónigo, vinieron para llevárselo a mitad de temporada pagando la cláusula de rescisión, Josué renunció a la mejora de contrato que le ofrecían. Como premio, le dejamos que aumentara el número de amiguetes que invitaba habitualmente a nuestra piscina, y reforzamos su dieta habitual a base de cortezas de cerdo y Coca-Cola Zero, con una tarjeta descuento de supermercados Día, para patatas fritas y galletas saladas.
Tenía un corazón que no le cabía en el pecho, y según ha ido avanzando el verano, un hígado que le ocupaba toda la tripa. Incomprendido al principio, se ganó poco a poco el respeto de propietarios, alquilados, conocidos de los alquilados, okupas, e invitados de los okupas. Hay quien asegura que tenía piernas, porque un día, cotilleando desde la ventana, vió como se levantaba de la tumbona un instante. Lo que nadie se atreve a afirmar por prudencia, es que supiera nadar. Practicaba métodos poco ortodoxos, pero de innegable efectividad. Si un niño pequeño caía accidentalemente al agua, dejaba pasar unos minutos antes de pedir auxilio, porque como él decía, tienen que curtirse, y si el abuelo de la criatura se tira enseguida, el enano no aprenderá a nadar nunca. El amor a su profesión le llevaba a pasar el invierno reciclándose en multitud de cursos de formación: Experto en ejecución simultánea de medición de la cloración del agua y prospección nasal con el dedo índice izquierdo, Especialista en no dejar de hablar por el móvil cuando le pides algo, Diplomado en cadenas motrices de elementos orgánicos sobrenadantes, Técnico superior en siesta del carnero, y así hasta más de cuarenta títulos acreditados.
He trasladado a la junta de vecinos la propuesta de conceder a don Josué Vazos Gordos, la medalla de oro de la comunidad a título póstumo, que será entregada al gerente de su empresa, ODT Piscinas, en una sencilla pero sentida ceremonia, celebrada en los prolegómenos de la próxima barbacoa. Se especula conque dicho representante realice la brocheta de honor, y se quite las bermudas para mostrar debajo un bañador fardahuevos con la leyenda: Josué, no te olvidamos.
Dotado de una coherencia irreductible, murió como vivió: Durmiendo. Durante la segunda siesta de la tarde, su ronquido, de natural fuerte, fue atenuándose progresivamente, a medida que se iba atiplando. De pronto, se hizo el silencio, su pecho se sacudió en un espasmo seco, relajó esfínteres, y se olvidó de vivir. Quién iba a pensar que sus palabras de horas antes serían premonitorias: Estoy sometido a un estrés sobrehumano, cualquier día de estos se me para la patata. Que el Dios de los socorristas se apiade de él, y le de trabajo fijo. Muchas gracias”.
Triste día para los vecinos de Los Altos del Deán, una de esas comunidades levantadas tras robarle un trozo de terreno al campo, y localizadas lo que viene siendo enatomarporculo, en cualquier inhóspito paraje extramuros, incomunicado por tierra, mar y aire. Allí, un puñado de curritos de clase media-media, creen vivir como Ricos y Famosos, porque se reúnen en el salón social en vez de en la cantina. Tienen césped en las zonas comunes, cuando hasta antes de ayer, ellos sembraban hortalizas en el huerto. Se mojan el culo en ese charco que llaman piscina. Han cambiado boina por gorra, y petanca por paddle. Antes tenían habilitada la era del pueblo como giñasio público, y ahora hacen ejercicio físico en el gimnasio comunitario. Asfixiados por la hipoteca, viven creyéndose su propia mentira, y miran por encima del hombro a los compañeros y familiares que no viven “en un residencial”. Cuando ven en la tele las típicas teleseries familiares norteamericanas, se miran de soslayo, y con una sonrisa cómplice dicen: “Mira cari, igual que nosotros”.  Efectivamente, igual … igualito. Pobres infelices. VanityFreakNews.
 
 
 
 
 
 

lunes, 30 de julio de 2012

El sindicato mayoritario de mamporreros ajustadores, denuncia a Rajoy por intrusismo profesional.


No son buenos tiempos para el presidente Rajoy: La prima de riesgo desbocada, el bono a diez años por encima de límites sostenibles, y el paro en constante ascenso. El descontento social va cociendo a fuego lento durante el verano, y acabará por flamear las calles en otoño, cual queimada de su Galicia natal. Todo parece indicar que será entonces cuando las meigas se hagan presentes, en el aquelarre final.

En este contexto, otro gremio se une a las protestas contra el gobierno. Se trata del colectivo de mamporreros ajustadores, profesión de gran prestigio social, y profunda raigambre en la España tradicional. Vanity Freak News no es ajena a esta realidad, y quiere dar voz a estos esforzados trabajadores, en la persona de Beltrán Caza, presidente  de su sindicato mayoritario. Nos desplazamos hasta Brihuejas de Enmedio para entrevistar al protagonista:

-         Vanity Freak News: ¿Qué es un mamporrero?

-      Beltrán Caza: Vera usted, dicese de quien ayuda en la reproducción de los animales domésticos, especialmente los caballos, guiando el pene del semental a la vagina de la yegua. Que no lo digo yo, eh. Lo puede leer en el diccionario de la Academia.

-         VFN: ¿Qué reivindican ustedes?

-       BC: Nosotros no entramos en políticas. Nos da igual el Zapatero que el Rajoy. Si han de recortar, que recorten, si tienen que subir impuestos y bajar sueldos, que lo hagan, pero lo que no pueden hacer es porculizar al personal sin nuestra mediación. Están jugando con el pan de nuestros hijos.

-         VFN: ¿Quiere decir que saben como arreglar la crisis?

-         BC: Lo que quiero decir que si se va a realizar una macrojodienda a 40 millones de españoles, no puede llegar un político repeinao y encorbatao y hacerlo el solito. No se lo permitimos en su día al ZP, y no lo vamos a hacer ahora con el barbitas. Esto es un pastel muy grande, y hay que repartirlo entre todos.

-         VFN: ¿Qué medidas de presión barajan?

-       BC: Nosotros lo único que barajamos son los naipes españoles, en la partidilla del bar. Pero que no nos toquen la colgandera, o habrá una respuesta radical.

-         VFN: ¿Amenazan con una huelga de celo?

-      BC: No hombre, no. De celo no. Más bien todo lo contrario. Haremos una huelga de badajos fláccidos y de apareamientos interruptus. De prolongarse la situación, en pocos años, la cabaña equina española estará diezmada.

                                             
-         VFN: La suya es una profesión muy dura.

-        BC: Y tanto. La dureza lo es todo en nuestro campo. Cuando se pone blanda … se acabó lo que se daba.

-       VFN: Me refería a que están ustedes sometidos a una tensión sexual no resuelta muy fuerte. ¿Cómo hacen para mantener el tipo?.

-       BC: A todo se acostumbra uno. Es como cualquier profesión. Lo malo es que después de estar todo el día viendo a las bestias dale que te pego, llegas a casa, y la bestia de tu señora te pide hacer el cuerpo. No te puedes negar, porque la llama del amor hay que mantenerla viva. Al fuego tienes que echarle leña, y rezar para que después no llueva, que uno ya va teniendo una edad, y el fantasma del gatillazo acecha. El día es muy largo y claro que hay momentos en que te pones bruto. Yo tengo un truco infalible. Llevo en la cartera una foto de la Belén Esteban después de operarse. Mano de santo. Es verla y aunque estés palote, se te va la libido a dar la vuelta al mundo en bicicleta.

-         VFN: ¿Lo de la mamporrería le viene de familia?

-       BC: Germán Porrero, pariente lejano mío, es el primer profesional reconocido como tal, allá por el siglo XV, según rezan los textos de la época. Mi abuelo, fue el gran Beltrán Caza Iniesta, padre de la mamporrería de fusión, mezcla de la tradición oriental y la europea. Y mi padre, Beltrán Caza Tiesa, que fue a este oficio lo que Ferriá Adriá a la cocina, un innovador, el creador de la mamporrería moderna tal y como hoy la conocemos.

-         VFN: ¿Cuándo se dio cuenta de que quería dedicarse a este oficio?

-       BC: A los nueve años de edad. Estaba jugando con mis perros, la Chispa y el Bartolo, y de repente el macho cubrió a la hembra. En aquel momento no entendí nada, pero cuando meses después, la Chispa parió una camada de perretes chicos, a cual más bonico, supe que este era mi lugar en el mundo. Ya de mayor me di cuenta que de esto sólo no se vive, y me hice también pastor.

-         VFN: ¿Cuál es su mayor logro profesional?

-        BC: He apareado de todo, pero quizá lo más difícil fue cuando hice que un macho de oso hormiguero se calzara a una diminuta hembra de mapache. Era la época pretecnológica, cuando todo se hacía manualmente. Ahora las máquinas han deshumanizado nuestra labor.

-         VFN: ¿Qué mensaje le gustaría transmitir a la sociedad?

-        BC: Mire usted, yo no soy nadie. Nací humilde y moriré igual. No pude estudiar, pero sí sé algunas cosas. Cuando llega la noche, vuelvo del campo con mi rebaño de ovejas. A la puerta del cobertizo las cuento, según van pasando: “La Tuerta, la Pinta, la Coja, la Rebisca, la del lobo, una, dos, tres, otra, otra, otra, …, ya están todas”. No hay diferencias fundamentales entre ellas. Llevan la misma vida. No se apartan del camino que tienen marcado desde que nacen hasta que mueren. Nosotros somos como ellas. Los poderosos nos manejan, nos ponen a trabajar y luego deciden por nosotros. El PSOE bajó el sueldo de los empleados públicos, y el PP ahora también. Aquellos subieron el IVA, estos ahora también. Los de entonces congelaron pensiones, los actuales lo harán. Unos y otros hacen lo mismo, pero les parece bien cuando mandan, y mal cuando el que manda es el contrario político. ¡Basta ya!. Le digo una cosa, que no aparezca ninguno de esos por mi pueblo, porque vestido y todo, lo tiraré al pilón con mis propias manos. Palabra de mamporrero. VanityFreakNews.

sábado, 21 de julio de 2012

Cirujanos españoles realizan, con éxito, el primer reimplante de suegra en el mundo.


   El equipo del doctor Cavadas ha alcanzado un nuevo hito en el devenir de la cirugía moderna. Existían en la bibliografía mundial dos casos de reimplante de amigo pelma, y otro de exnovia hipercelosa, pero todos ellos fracasaron a las pocas semanas, debido a suicidio del receptor. Así las cosas, el pasado dos de Julio, en el Hospital La Fe de Valencia, se consiguió reimplantar a doña Adelina Antoñanzas en el seno de su familia. 

   El insigne cirujano español ha manifestado a Vanity Freak News, que todavía es pronto para realizar un pronóstico definitivo, aunque lo peor ya ha pasado. Los primeros días son cruciales en estos casos porque el riesgo de rechazo, en forma de suegricidio, es más alto. El receptor deberá estar sometido a tratamiento de por vida, consistente en fentanilo transdérmico a dosis supraterapéuticas, y un abono anual para Gol TV, con un paquete que incluye Liga BBVA, Liga Adelante, Champions, y Liga albanesa. Como terapia de rescate para las situaciones más difíciles, se incluye el visionado repetido en turnos de 24 horas de la versión del director de Verano Azul, sin cortes publicitarios.


                                              

   El equipo quirúrgico no puede ocultar su satisfacción, pese a haber recibido amenazas de muerte por parte de Alejo Dido, el sufrido yerno de doña Adelina. Alejo ya tolera líquidos con normalidad, y ayer inició la dieta blanda, consistente en caldo de ave al propofol, y tortilla de tranquimacines con setas del país. En el otro bando, Adelina se encuentra en perfecto estado. Veinticuatro horas después de la intervención, ya malmetía con total naturalidad, y se erigía de nuevo en lideresa de su unidad familiar. Nos dimos cuenta de que mi suegra volvía en sí, cuando decidió unilateralmente que Ángel José, nuestro primogénito, llevara al campamento de verano de la parroquia, esquijama y calcetines de caña alta, “que por el día calienta, pero a la noche refresca”. La muestra definitiva de su restablecimiento se hizo presente, cuando le contó a la paciente de la cama de al lado, que para coche bueno el de su hijo, “un ebrio de esos, que va igual con gasolina que a la red eléctrica”.

   “Fue bonito mientras duró”, repite sin cesar Alejo. Antes de que ocurriera todo, teníamos un negocio propio de carpintería de aluminio y toldos de exterior. Todo iba bien hasta que mi suegra se vino del pueblo a vivir con nosotros. ¿Saben ustedes lo que es tener público hasta para cohabitar con su legítima?. Recuerdo una noche en que me disponía a santificar el matrimonio, cuando una voz seca y ruda intervino: “Alejo, hijo, eso que me estás tentando, quiero sentir que  no es la ingle”.  Me vine aún más arriba y le espeté: “Ni esto es el termómetro, abuela”. La amputación fue traumática: Vendimos todo, y nos fuimos a vivir a Ushuaia, la ciudad más próxima al Polo Sur. A la vieja le dijimos: “Hay que deslocalizar la empresa, y aquella zona está por explotar”. Y tanto, nadie tenía toldo de exterior cuando llegamos, y así seguían cuando regresamos a España. El plan era que la abuela nos visitara en Navidades, y darle esquinazo. Queríamos dejarla allí: Sóla, sin móvil, y sin dinero. Nunca infravalores a tu enemigo. Al llegar a Barajas, sentí un golpe en la espalda, con toda la mano abierta: “¿Qué pasa Alejo, es que no me habíais echado de menos?”.  Mi suegra se había metido en un baúl, y la habían facturado como mercancía. Vino en la bodega del avión, como una foca más, pero con más bigote.

   Y aquí estoy, trabajando todo el año con la ilusión de ir de vacaciones por fin a un sitio elegante y distinguido como Benidorm, hasta que la abuela de  Ángel José sentenció al enterarse: “De eso nada, que el sol de Levante reseca la piel. Además, con la mierda de coche que tenéis nos quedaríamos tirados antes de llegar a Albacete. Si tuvieráis uno como el de mi hijo, todavía. Iremos a Loeches, como siempre”. En ese momento me doy cuenta de mi miserable vida, abocada a un futuro aún peor. Y pienso, ¿Quién cuidará de mi suegra cuando nosotros faltemos?. Loeches, puto Loeches.

sábado, 7 de julio de 2012

Los expertos sospechan que el abandono de la política por parte de Leire Pajín, es una tregua trampa.


Fuentes de la lucha contra los políticos ineptos han acogido la noticia con la lógica satisfacción, pero recomiendan ser prudentes y actuar con cautela, dados los antecedentes existentes en esta delicada materia. En declaraciones para Vanity Freak News, han manifestado: “Todos recordamos el caso de Celia Villalobos, alienígena funcional transfigurada en ministra de Aznar, que amenazó con irse de la política varias veces, y nunca cumplió su palabra. Hoy sobrevive como tertuliana de fortuna en las televisiones privadas, amén de mantener su acta de diputada en el Congreso”.

La pizpireta y locuaz  Leire ha reconocido que marcharse a la Organización Panamericana de la Salud supone cumplir un sueño. Nosotros cumplimos otro conque ella se vaya. Con su acreditado nivel intelectual, dice que lo peor va a ser tener que ir a trabajar con americana de pana. Todo sea por la causa, querida Leire. Tu empieza aquí, y ya veremos luego si promocionas y llegas a la Lycramericana.

                                    

Así las cosas, en pocas semanas exportaremos a la Pajín. Quién sabe, a lo mejor el producto cuaja, y su cuota de mercado posibilita que sigamos soltando lastre en el futuro. Teniendo en cuenta lo duros que son los americanos con sus aranceles, y el veto que implantaron al porcino ibérico durante mucho tiempo, no deberíamos asumir  riesgos innecesarios. Lo más oportuno es que la exministra de cuota viaje en valija diplomática, y ahorrarnos el potencial oprobio de verla retenida en la aduana. Mira que si se tiene que quedar a vivir en La Terminal, como Tom Hanks en la película. Lo de no cambiarse de ropa y asearse de tarde en tarde, no lo iba a llevar mal. Haciendo honor a la verdad, siempre ha sido un poco espesa. Cuenta un antiguo colaborador que le escondían los paraguas, para que entrara en contacto con el agua al menos cuando llovía.

Como sabemos que los políticos de uno y otro signo, en fondo se llevan bien y compadrean fuera del trabajo, deseamos sinceramente que Miss Peiyin, invite a pasar temporadas largas (incluso definitivas) en la tierra del Tío Sam, a buena parte de los ministros actuales. Podría empezar por ese Fénix de los Ingenios que la ha sucedido en el Ministerio, la inefable Ana Mato, ferviente consumidora de rayos UVA (una cosa es estar morena y otra carbonizarse), y de remedios caseros para tratar las enfermedades … de los demás.

jueves, 28 de junio de 2012

La flora vaginal de Ana Obregón, declarada reserva de la biosfera por la UNESCO.


        Esta mañana se ha conocido oficialmente que nuestra no siempre valorada Ana Obregón, ha entrado en el club de las elegidas por la UNESCO. Las deliberaciones del tribunal se prolongaron hasta altas horas de la madrugada, dado el altísimo nivel de las aspirantes. Vanity Freak News está en disposición de adelantar que en la terna final, Anita estaba acompañada por la pornostar norteamericana Jenna Jameson, y por la también española Anne Igartiburu. La estadounidense fue la primera en caer eliminada, al verificar el jurado, que muchos de los contactos íntimos recogidos en el baremo, se llevaron a cabo en el contexto de su actividad profesional. Así las cosas, el duelo de latinas estaba servido. A pesar de su juventud, Anne hizo valer sus excelentes credenciales, pero lamentablemente, el consejo de sabios tuvo que anular 6240 encuentros sexuales, al comprobar que en ellos se repetía pareja hasta dos y tres veces. Un fallo imperdonable de la inexperta Anne, que la veterana Ana no cometió.

        Nuestra embajadora cultural se une a las vencedoras de 2008 y 2010, Paris Hilton y Kim Kardashian. Se trata de la primera vez que una latina consigue tan importante premio. Nadie duda de que los años que pasó en Hollywood trabajando, incrementaron cualitativa y cuantitativamente su curriculum amatorio, hasta ponerse al nivel de las grandes estrellas internacionales.


                                                              
                                              
        En declaraciones a Vanity Freak News, altos representantes del Instituto Pasteur de París, han confirmado que se han puesto en contacto con ella: “Queremos incluir en nuestros archivos una muestra de este paradigma de la biodiversidad púbica. Se trata de un hallazgo muy importante para la ciencia, porque al ser la portadora una persona de avanzada edad, alberga algunos microrganismos desaparecidos hace varios lustros, como la ladilla roja acentollada, oriunda de una tribu del Orinoco, y muy apreciada entre los proxenetas del barrio chino de Amsterdam. También da cobijo a especies en peligro de extinción, de las que sólo se conservaban hasta ahora, algunas cepas aisladas en recónditas casas de lenocinio tailandesas”.

        Asimismo, la impopular artista, ha anunciado que estos días estaba ultimando su autobiografía autorizada, “Más fina que las gallinas”, por lo que este reconocimiento a toda una vida no puede ser más oportuno, y supondrá un espaldarazo muy importante para las ventas del libro.

        El presidente del Gobierno, así como la Casa Real, han enviado sendos telegramas de felicitación a la flamante galardonada, que no ha dudado en postularse para realizar su tradicional posado veraniego en bañador en el mismísimo Palacio de Marivent. Zarzuela ha declinado amablemente el ofrecimiento, por lo que Ana tendrá que fondear de nuevo sus maltrechas y amojamadas carnes, en la cala mallorquina habitual. Invocamos al Altísimo, con la esperanza firme de que quede allí varada para siempre.